Vete ya

Se oyen campanas desde hace meses. El rumor de tu posible dimisión ha corrido como la pólvora por la Ceuta pequeña, dulce y marinera. Sinceramente no sé qué hay de cierto en eso, pero es lo mejor que podría pasar.

Estas desgastado, consumido, marchitado…no hay más que verte. Te han salido canas que ni el Grecian 2000 pueden disimular, los trajes te están quedando grandes, pareces mas pequeño aun. En qué poca cosa te estás quedando.

Antes lo llenabas todo, parecías alguien. Tu presencia o tu llegada a cualquier lugar iban acompañadas de un murmullo de admiración entre los presentes, activaban ese ¡ooohh! de asombro entre tus encandilados votantes. Ahora te escondes, huyes de aquel gentío que tanto te hacía sentirte poderoso. No puedes mas.

Es así y lo sabes, como lo sé yo. Se acabaron los años en los que tus palmeros te llevaban como un paso de semana santa, alborozados, alegres y contentos. Ahora te atarían la piedra a los pies para dejar que te hundas.

Algunos veíamos venir la ruina a la que nos has llevado, pero otros pensaban que con tu mágica presencia, con tu sabiduría sobrehumana nunca llegaríamos a esta situación, y tú también te lo creíste. Te creíste tus propias mentiras. Has mentido para obviar los problemas, pero estos no desaparecen solos, al contrario, van a peor y ya no puedes hacer nada, no puedes seguir mintiendo y engañando a tu pueblo.

Siempre has pensado que pasarías a la historia y lo vas a conseguir, serás la persona que nos llevó a la ruina, que nos hundió.

Ya no puedes hacer nada, solo irte. Piénsalo bien si es que aun no lo has decidido,  danos la sorpresa a nosotros y a tus antiguos palmeros y vete.

No hay de qué.

Prometer hasta el meter...

Prometer hasta el meter y una vez metido nada de lo prometido. Siempre me hizo gracia esa fase y por desgracia con ella se sentirán identificados todos los votantes del PP en España. Al menos a mi no me sorprende que un partido cavernícola, rancio, casposo, fascista y embustero como el que votasteis no fuera a perseguir el fraude, ni tocara los bolsillos de los pudientes, ni de las grandes fortunas del país, ni de la iglesia, ni de la monarquía, ni de ellos mismos…no. Un gobierno como el que tenemos, herederos ideológicos de la dictadura, toca los bolsillos del pueblo, del trabajador, aplaudiendo y jaleando cada rotura de culo, contando por orgasmos cada embestida, cada medida anunciada por su presidente, corriéndose de gusto ante el olor a pobreza y gritando extasiados en el momento del clímax: ¡Que se jodan!

Decía que nos sacaría de la crisis y es en lo único en lo que no ha mentido el media lengua barbudo de Mariano. Pronto no habrá crisis, ni recesión, ni nada, porque solo quedará miseria y hambre a no ser que el pueblo lo remedie. No podemos permitir que todos los derechos que los trabajadores han construido durante décadas lo derrumben a golpe de decreto en unos meses. Reaccionemos, paremos este desastre, este crimen que están cometiendo con nuestros derechos, con nuestro futuro, con nuestras familias. No podemos negarles a nuestros hijos lo que consiguieron nuestros padres y abuelos con su sudor y con su sangre.

Esto sólo el pueblo puede remediarlo, la gente de la calle, los hombres y mujeres que se encuentran jodidos por los que mandan, que se encuentran destrozados y castigados por unos políticos tan corruptos como ineptos. Hay que decirle que ahora mandamos nosotros y que no nos van a joder mas. Somos muchos contra esa furcia pléyade que usa su guillotina contra el pueblo.

Tenemos la razón, la maza y la idea, solo falta empezar a caminar.

5331

Me imagino que a algunos de mis lectores les será familiar la cifra del título del artículo. 5331 (contándome a mi) es el número de firmas entregadas el pasado día veintiuno en el Registro de la Ciudad por parte de la plataforma “Salvemos a  la A.D Ceuta”.

5331 es el número de personas que se sienten identificados con el primer equipo de la Ciudad. Aunque no sean 5331 los que vayan al estadio cada quince días, pero que están ahí, detrás, siguiendo al equipo de una forma o de otra.

5331 son los valientes que han hablado y que no se han dejado amilanar por amenazas ni por parte de la federación, ni del gobierno, ni de ex directivos. Son los que, como yo, han crecido viendo a este equipo, o que se han vuelto a ilusionar con el futbol después de muchos años sin referente futbolístico en la ciudad.

5331 son los que han querido decirle al presidente Vivas que hay que salvar al equipo, que hay que cumplir las promesas. 5331 ceutíes que son 5331 votantes, de los cuales 5330 (sin contarme a mi), posibles votantes del PP, que traducido resulta… ufff, ¡yo que sé! unos pocos de concejales que pueden perder por darle la espalda al equipo y por mentiroso.

5331 son los que no se alegran de la situación del club y entre esos 5331 habrá muchos, muchísimos que piensan que el Ceuta, como institución, está por encima de Joseantonios, Felipes o Ernestos, que piensan que todos y cada uno de ellos se han beneficiado de su cargo y tanto unos como otros son responsables de la situación económica que atraviesa el club, sin olvidarnos de quien se lo ha permitido, de quien antes daba billetes a espuertas sin condiciones ninguna y ahora de golpe y porrazo deja que nos hundamos. Pero el sentimiento, el amor a unos colores, la pasión que levanta este deporte ha hecho unirse a esos 5331 para pedir soluciones.

5331 corazones, 5331 almas, 10662 cojones que han estampado 5331 firmas con las que seguramente el gobierno de la Ciudad se limpiará el culo durante algunas semanas.
No obstante a los chavales que se han encargado de todo esto, por querer al Ceuta y por intentar salvarlo os digo desde aquí 5331veces ¡Muchas gracias! 

Como los culos

Ya lo decía Clint Estwood en Harry el sucio: Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno.  Aunque no he visto la película, reconozco que esa frase tiene un valor enorme al estar cargada de razón. No obstante hay quien se empeña en hemorroidar  las opiniones de los demás.
Es enorme la variedad de culos que existen: culos caídos, culos peludos, culos gordos, culos con barrillos, culos blancos…a mí en particular me gusta el mío, y al igual que hago aquí con mis opiniones, al no avergonzarme lo muestro.
 Si, esto de escribir artículos es como enseñar el culo. Lo muestro, pero no permito que nadie meta el dedo en él. Y el problema está ahí, en que siempre hay alguien que se empeña en darme por el culo con el tema de los artículos. No es que no quiera que me los critiquen puesto que si lo expongo me arriesgo a ello, es mas, me gusta que comenten y que podamos mantener una discusión civilizada, la cosa es que me encorajan los que me vienen con el puñetero comentario de: “Tío, por qué dices esas cosas”, “Joé Josemi, a ti eso que mas te da. No escribas según de que, hombre”…y yo pienso: ¿a ti que te importa, picha? ¿Si no pienso como tú lo que debo hacer es no pensar?, ¿si lo que yo opino no se corresponde con lo que opinas tu no debo escribirlo?
Miren señores, ocúpense de vuestros culos flácidos y de vuestras opiniones vacías y déjenme a mi con lo mío. No busco imponer mi criterio ni pienso que mi culo huele mejor que el vuestro, solamente  tengo el mio como dijo Harry el Sucio.

Estudio en el CDC (Patologías carnaválicas)

Después de varios meses de mi pequeño retiro en el Centro de Desintoxicación Carnavalesca, en la provincia de Soria, vuelvo a referirme a la fiesta, esta vez para hablar de las enfermedades que produce el carnaval.

En el CDC, tras un pequeño pero exhaustivo estudio, hemos descubierto diferentes tipos de patologías que derivan todas ellas en una: la grave y peligrosa Carnavalosis. Los factores más comunes que las causan pueden ser ambientales, infecciosos o genéticos.
El foco infeccioso donde puedes infectarte o contaminarte de algunos de los microorganismos que la originan, es sin lugar a dudas el lugar donde se acumula, genera o reproduce el mismo. Para que todos nos entendamos, un local de ensayo de una agrupación infectada es un peligroso foco infeccioso, pero claro, ensayos generales, actos carnaválicos, y por supuesto el concurso al estar minado de portadores de virus o bacterias contaminantes, se convierten en lugares altamente nocivos.

Los individuos carentes de personalidad propia son mas vulnerables al germen, por lo que son propensos a contraer dolencias del tipo al que nos referimos. Los síntomas que evidencian el contagio con claros: amnesia intencionada ya que se olvidan de quienes fueron y de donde vienen, complejo de superioridad, síntoma que aflora de forma inconsciente, donde su cerebro actúa sobrevalorando sus habilidades de forma exagerada en detrimento de las del resto, narcisismo, también llamado vulgarmente “yoismo” (yo canto, yo escribo, yo, yo, yo….), personalidad múltiple señal reveladora que solía darse en los foros de carnaval, y persecution complex donde el individuo ve conspiraciones contra él en cualquier lugar y cree ser objeto de persecuciones por parte de enemigos imaginarios.
Este tipo de enfermos suelen negar su afección e intentan convencer al resto de que su salud es inmejorable.

El consumo de cannabis y/o alcohol no es un tratamiento fiable para erradicarla, ya que en algunos casos solo disminuye los síntomas temporalmente mientras dura el efecto y en otros lo multiplica considerablemente. Lo más efectivo para acabar con ella es la cura de humildad, fármaco natural recomendable para todos los que estamos expuestos a este virus dañino que puede acabara con la especie.
                                                                                                               

El blandito abrazable


Si, es cierto, nunca he sido un atleta, ni tan si quiera el hecho de haber jugado un par de pachangas con la gente de la chirigota me eleva a la categoría de deportista cotidiano. Quizás por eso siempre he sido un gordito. Aunque yo me considero, dadas mis características genéticas, mi estructura ósea y mi propia naturaleza, un blandito  abrazable.
En mi juventud, entre los diecisiete y los veinte años solo rozaba los 80 kilos de peso, de los veinte a los treinta superé aquella barrera con creces, y al pasar de los treinta años me encontré de cara con los 106 kilos reflejados en la báscula.
 Por obra y gracia del espíritu santo rebasé la cifra prohibida de los 100 kilos, también mi vida sedentaria puede tener algo que ver en ello, pero eso es lo de menos. Ese sedentarismo, ese alejamiento del sudor y los jadeos deportivos hacen mi vida mas feliz, mas plácida y satisfactoria.
Lo tenía claro, debía perder peso. Muchos me decían que hiciera deporte, pero no, un blandito abrazable no hace deporte, prefería hacer una dieta. Pero no de esas de comerme media barra en vez de una entera, de comer bocadillos de chóped pork con pan integral, o cambiar la leche entera por semidesnatada. No. Una dieta estricta de las que requieren de esa fuerza de voluntad de la que he carecido toda mi blandita y abrazable vida.
Ya en serio, me cuestioné hasta donde quería llegar con mi peso. Entendí que los 100 kilos debían ser un límite inexpugnable y que para ello debía tomar medidas serias y así lo hice. Comencé con la famosa dieta dukan, pedí el libro prestado y lo leí. Me conciencié de que era necesario y aunque me costó renunciar al whisky con Coca-Cola o a la pringá del puchero durante algún tiempo  ahora puedo decir que he vuelto al atractivo del que hacía gala a los poco mas de veinte años.
He alcanzado los 90 kilos, 16 menos que hace unos meses y lo mas importante: mi vida ha cambiado, al menos en las costumbres alimenticias. Soy incapaz de comerme un plato de papas fritas, la fritanga la detesto, me empalaga y lo que ha sido mi perdición durante toda mi vida, los dulces, lo tolero lo justo.
Ya no tengo un pozo sin fondo por estomago, disfruto comiendo sano y hasta reconozco que aunque sigo sin practicar deporte, alguna que otra vez  me han entrado ganas de salir a andar un poco. Por suerte se me ha pasado enseguida.
Ahora, a este blandito abrazable se le ha metido entre ceja y ceja llegar a los 80. Pero eso será mas adelante.

Gràcies, Pep



19 años hace que el F.C Barcelona se proclamaba por primera vez en su historia campeón de Europa. En aquel mítico equipo, figuraba un chaval de 21 años, enjuto, de apariencia débil, cuya fuerza habitaba en un lugar donde no alcanzaba la vista.
Ese chaval, poseía un cerebro privilegiado para el deporte del balón, de esos que piensan dos segundos antes que el resto. Si, era  Pep Guardiola, ‘el noi de Santpedor’. La extensión de Johan Cruyff en el campo, un chico apasionado por el futbol de toque, un futbolista inteligente. El organizador perfecto para el “Dream Team”, el mejor equipo de la historia del Barça hasta que ese mismo chico se sentó en la banqueta del Camp nou.
1439 días después de su nombramiento como entrenador del Barça, el equipo blaugrana a añadido a sus vitrinas dos Ligas de Campeones, tres Ligas, dos Mundiales de clubes, tres Supercopas de España, dos Supercopas de Europa y una Copa del Rey (que aun pueden ser dos), así como el orgullo de endosarle un 2-6 o un 5-0 al máximo rival, el Real Madrid. Pep, además, es el único entrenador de fútbol de la historia en conseguir los seis títulos oficiales en un mismo año y todo ello con un juego asfixiante en la presión, insuperable en la posesión de balón y con la resolución necesaria para resolver los partidos porque como él dijo una vez “no hay nada mas peligroso que no arriesgarse” y así lo hizo, un futbol perfecto, salido de las entrañas de la masía.
Pero ahora ‘el Pep’ se va. Guardiola ha escogido una salida inusual de Can Barça: irse sin ser discutido, con el amor de la gente. La gran mayoría de entrenadores anteriores han sido destituidos bien por fin de su contrato, descontento del Estadi, malos resultados o desavenencias con la directiva.
Pocos líderes acostumbran a digerir correctamente el paso del tiempo en Barcelona, incluidos los mejores futbolistas que han pasado por la entidad. Basta un año para olvidar una historia, y el técnico de Santpedor ha creído que el momento ha llegado. Guardiola ha escogido una vía distinta: marcharse antes de que le quisieran fuera. Se ha ido como un caballero sabiendo ganar, pero aún más sabiendo perder. Su legado no se merecía un final infeliz.
Se marcha una persona sencilla, humana y humilde a la que nunca se le ha escuchado una frase fuera de contexto, ni una palabra, ni un hecho. No recuerdo que por el club blaugrana haya pasado un entrenador con el saber estar de Pep. Es una retirada a tiempo de una persona inteligente que deja el listón muy alto. Pasará a la historia.
Gràcies per tot, Pep. “Si perdemos, seguiremos siendo el mejor equipo del mundo. Si ganamos, seremos eternos”.